En una conferencia organizada por el colegio Nacional E.M.D. Mcal. José Félix Estigarribia, de Carapeguá, el profesor Dr. Luciano Román Medina, director de Postgrado e Investigación y docente de la UC Unidad Pedagógica Carapeguá, analizó la calidad educativa desde diversas perspectivas, y concluyó que el sistema educativo paraguayo se encuentra entre los peores del mundo.

El conferencista sostuvo que la literatura académica ofrece varias definiciones de «calidad educativa», pero como aproximación a este concepto se puede hablar de calidad cuando se logran los objetivos o los fines que se plantean en la educación. En la práctica, podemos hablar de calidad educativa cuando los estudiantes aprenden, adquieren competencias para deservolverse en el ámbito personal, social y laboral. Por otro lado, podemos hacer un sondeo sobre la calidad educucativa desde la satisfacción de la comunidad educativa o de la sociedad en general sobre la educación que recibe. Y por último, no menos importante, la calidad educativa debe reflejarse en la realidad social, política y económica del país.
En este contexto el Dr. Román reflexionó sobre la calidad de la educación paraguaya desde tres perspectivas: desde los resultados en términos de aprendizaje, desde los medios para lograr la calidad educativa y desde la realidad social, política y económica del país.
En el análisis de la calidad a partir de los resultados, mencionó que en las diversas pruebas internacionales donde se presentó Paraguay, los estudiantes demostraron un nivel de conocimiento muy bajo en educación cívica, matemática, lengua y ciencias naturales (ICCS, PISA D, ERCE). En las pruebas nacionales (SNEPE) y locales tampoco los resultados son buenos, y se destaca matemática como la asignatura crítica donde se da el peor rendimiento.

Además, presentó dos estudios realizados en la Universidad Católica «Nuestra Señora de la Asunción» Unidad Pedagógica Carapeguá, con estudiantes de varios distritos del departamento de Paraguarí, donde los egresados de la Educación Media, aspirantes a becas de Itaipu, han demostrado un nivel muy bajo de conocimiento en matemática, lengua castellana y estudios sociales. Al respecto, en una de las investigaciones realizadas, los estudiantes atribuyeron su éxito en las pruebas del gobierno (para acceso a beca), principalmente al cursillo preparatorio ofrecido en la Universidad Católica, a los profesores particulares, a la propia motivación y el apoyo de la familia. En este sentido, el disertante acotó que los estudiantes de Educación Media que pretenden acceder a las becas del gobierno, tienen muy escasas posibilidades de aprobar el examen, si no recurren a cursillos o profesores particulares, no importa que hayan sido mejores egresados de su promoción.
Con respecto a los bajos resultados en matemática, el conferencista relacionó con los métodos de enseñana-aprendizaje que implementan los maestros y el escaso dominio de la propia desciplina. Según su percepción, la enseñanza de la matemática es muy teórica y memorística, y debería enseñarse desde la realidad, desde los problemas prácticos, sobre todo, si se quiere propiciar el «aprendizaje significativo». Cuestionó que la enseñanza de la matemática todavía es «muy desde el pizarrón», cuando hay software para enseñar esta materia, cuando se pueden aprovechar elementos del entorno. En este contexto, los egresados cuando salen al mundo real, chocan contra otra realidad donde deben utilizar programas informáticos como Excel… Sobre este punto, criticó la pertinencia de lo que se enseña y cómo se enseña, y que estamos ante una educación anacrónica que no responde a las exigencias del mundo actual.
Por otro lado, considerando los medios para lograr la calidad, cuestionó la infraestructura de las instituciones educativas que carecen de laboratorios para las distintas disciplinas, el acceso a internet, la burocracia y la corrupción, que paradójicamente, está presenta en la educación: venta de títulos, nepotismo, fraudes en concursos…
Desde el análisis de la realidad sociopolítica y económica enumeró diversos aspectos que confirman lo mal que estamos en educación: el deterioro de la democracia, la corrupción, la informalidad y la precariedad laboral, la falta de acceso a servicios básicos como salud, educación, transporte… Además, mencionó que el Estado destina solo 3,39 % del PIB a la educación, cuando la UNESCO recomienda a los países en desarrollo, al menos el 7 %.
A criterio del conferencista, si bien, hemos registrado avances en la cobertura, en materia de legislaciones educativas y tenemos mayores oportunidades para cursar postgrado y desarrollar investigación…, continuamos en un nivel bajo, o sea, hemos avanzado pero dentro de lo bajo y, comparativamente con otros países, estamos muy atrasados.
Sin embargo, ante esta crítica situación en materia educativa sostuvo que la educación debe ser una causa común, los docentes son el factor clave en la calidad educativa, por lo tanto, se debe invertir en su formación, en sus condiciones laborales… Abogó por desburocratizar la educación y dotar de mayor autonomía a las escuelas y a los docentes, para que se dediquen a las actividades sustantivas: planificar las clases, investigar, innovar… Por último, recomendó hacer mayor investigación en las escuelas para evaluar y cuestionar la propia práctica, tomar decisiones basadas en evidencias, y animó a los jóvenes a involucrarse en política, elegir mejor a las autoridades y no ser meros espectadores…,porque es posible lograr una mejor educación, un mejor país, una mejor sociedad…
La conferencia se llevó a cabo en salón del Colegio Nacional Mcal. José Félix Estigarribia, en el marco de la Feria Científica y Tecnológica (FECIMAR), en su IX edición, y contó con la participación de estudiantes, docentes y directivos de varias instituciones educativas.
